El Homo Sapiens es un vertebrado que está parado sobre dos miembros cuando en realidad debería estar parado sobre sus cuatro miembros y se cree que ha tenido una inteligencia superior que los otros seres vivos encontrados dentro del mismo hábitat, el planeta Tierra. Se ha encontrado en cualquier parte de la tierra con excepción de algunas zonas polares y desérticas extremadamente difíciles para sobrevivir. Ha desarrollado diferentes colores de piel según las temperaturas y altura de su hábitat.
Siempre ha demostrado la tendencia de vivir en grupo dentro del cual básicamente es amigable pero también ha sido agresivo con sus pares no pertenecientes al mismo grupo. Era carnívoro y vegetariano. El Homo Sapiens ha demostrado en todo momento una fuerte dependencia con el Genus Canis, un vertebrado de tamaño pequeño a mediano que caminaba sobre sus cuatro miembros.
Tenía muchas cosas en común con el Homo Sapiens. Era de sangre caliente, respondía a estímulos, era carnívoro, vegetariano o ambos. En estado salvaje vivía en grupos numerosos pero cuando fue domesticado por el Homo Sapiens vivía en grupos más reducidos. Tenía un comportamiento hostil como el Homo Sapiens atacando a otros de su especie o al Homo Sapiens que invadiera su territorio.
El hombre siempre ha tenido una dependencia del perro (Canis Familiaris) y el perro ha sido devoto hacia el hombre.
En todo el mundo ha habido estudios arqueológicos indicando que dónde había un hombre estaba su amigo de cuatro patas.
En la actualidad, concretamente hay cientos de razas de perros, todas criadas para un propósito u otro. Básicamente están divididas en grupos, como por ejemplo perros de trabajo, perros de caza o perros de compañía.
Hay muchos tipos y razas que se han extinguido o sólo existen pocos ejemplares motivo por el cual nunca serán reconocidas.
La historia comienza hace 60 millones de años dónde existían los Canidae, animales salvajes de los que descienden los lobos y los perros. Luego evolucionó una criatura con un cuerpo largo, cola larga y miembros cortos llamada Cynodictis que ha sido el antecesor del perro, lobo y zorro. También se cree que el Canis Familiaris (perro) desciende del Miacis , un carnívoro que vivió hace 50 millones de años. También existió hace 35 millones de años el Tomarctus, un animal parecido al zorro, que se cree que también fue el antecesor del perro pero ha desaparecido un millón de años atrás.
Nadie puede estar cien por cien seguro sobre si el perro moderno desciende del lobo, salvo que tienen el mismo patrón de dentadura y algún comportamiento similar.
Algunos perros que han sido clasificados a principios del siglo tienen un fuerte parecido con sus antecesores como por ejemplo el perro sudamericano Azara.
El
Azara es parecido a un zorro que se descubrió en Brasil, Tierra del Fuego y en
Chile. Fue d
escubierto por exploradores Europeos y como fue nombrado Azara y
Tierra del Fuego, durante años hubo muchas confusiones acerca de este perro.
Vivía en estado salvaje pero como era indiferente hacia el hombre se lo
domesticaba con facilidad. Comía pequeños reptiles y caña de azucar y cazaba
por olfato. El Azara tenía la apariencia de un zorro, su cuerpo era largo, sus
miembros cortos, orejas largas y una cola bien cubierta de pelo

Un perro que despertó la curiosidad de los científicos por su relación con los marsupiales fue el Lalande. Era el perro nativo de Sudáfrica, mas pequeño que los zorros de europeos e ingleses. Tenía orejas extremadamente grandes y redondas en comparación con el tamaño del cuerpo. Era de color marrón o gris apenas marcado con un color amarillo.
Lalande
Existían muchos perros salvajes en diferentes partes del mundo, pero aún en la actualidad existe un perro que es considerado semi salvaje o semi domesticado, según el punto de vista que se lo mire. Este perro es el Pariah Dog. Aparece de diferentes formas y fue el antecesor de diferentes tipos conocidos, como por ejemplo el Dingo, actualmente una raza conocida, El Canaan, que se encuentra en Israel como un perro de trabajo y tiene dos variedades, una muy parecida al Dingo.
El
Pariah es un perro que ambula en las calles de todas las ciudades orientales y
convive con la gente, ya que las enseñanzas
de Mahoma dicen que los animales, especialmente los perros harán que
juntos disfruten de las delicias del paraíso.
Notablemente,
estos perros casi no contraían hidrofobia y moquillo pero en climas calurosos
sufrían de sarna. Como viven de los desperdicios, no son animales de carroña.
Se los puede ver en las entradas posteriores de los restaurantes. Si el hombre
no abusa de ellos, ellos le responden.
Richard
Strebel que estudió estos perros los
clasificó en tres variedades: 1. Parecidos al Ovejero Alemán. 2. De pelo suave
y particolores. 3. Parecidos al Greyhound de Sumatra.
El
verdadero Pariah como tal, tiene miles de años de residencia en India, Asia y
África. En los años 20 aún era utilizado como perro de caza.
El
Blue Lacy, un perro poco conocido parece ser una cruza entre el Pariah y un
perro pastor.
Mientras
que Australia hace alarde del Dingo, su vecino del norte, Nueva Guinea es el
hogar de un perro llamado Perro Cantor de Nueva Guinea, que es clasificado como
un Pariah de tamaño mediano. Su ladrido tiene un sonido melodioso.

Los
perros siempre tuvieron una relación muy cercana con los lobos y uno de estos
era el Albanian Wolf Dog. Los Albaneses lo defendían hasta la muerte. Los
visitantes de la zona eran advertidos de no dispararle nunca a un perro; los
pastores no dudarían en dispararle
a las personas que atacasen sus valiosos perros.
La antigua Rusia era el hogar de diferentes razas de perros. Rusia era un país formado por diferentes tribus con una gran colección de perros.
Uno de esos perros era el Perro Pastor del Cáucaso, de dos tipos, de pelo largo y de pelo corto y sus orejas podían ser erectas o caídas. El Pastor del Cáucaso era un perro descendiente de los Spitz.
Muchos
de estos perros rusos de trabajo eran muy renombrados por su inteligencia y fácil
entrenamiento como el Owtschaka y el Perro Pastor Ucraniano usado por el Ejército
Rojo como perro mensajero. Desafortunadamente muchos perros rusos se perdieron
no solo por la Revolución Rusa sino también por el cambio en las prácticas de
la agricultura. El Owtscharka
sobrevivió y en la actualidad es una raza reconocida.
En
la actualidad existen cuatro tipos, de Asia Central, Asia del Sur, de las
Estepas y del Cáucaso. Todos son descendientes del Spitz pero a través de los
años fueron cruzados con perros locales.
El
de Rusia del Sur que se origina en la zona de Crimea es muy parecido al Old
English Sheepdog, mientras que el de Asia Central que es mucho mas grande
muestra a un antecesor del tipo Mastín. El del Cáucaso viene de las zonas
montañosas y como el de Asia Central tiene mas apariencia de Mastín con una
cola larga que no es amputada.
El
de las Estepas es menos común, más pequeño que los otros y se encuentra en
las regiones desérticas del Norte del Cáucaso y el Mar Caspio. Su cuerpo es
mas largo y es mas alto que los otros.
El
Komondor es otro perro de guardia que viene de las planicies húngaras donde ya
habitaba en el siglo XVI. Es un perro muy fuerte y muy ágil por su tamaño con
un pelo muy distinguido que cae en forma de cordones. Aunque sea una raza
reconocida no es muy popular aún siendo el antecesor de otras numerosas razas.
Aunque
el hombre haya sido capaz de cambiar la ferocidad natural del perro para su
propio beneficio y poder así utilizarlo como perro de guardia también lo
utiliza para la pelea de perros. La pelea de perros aún es aceptada en algunas
culturas pero por suerte es penalizada en la mayoría de los países.

Una
de las razas famosas de aquellos tiempos era el Blue Fighting Dog. Este gran
pugilista era todo de color azul pero sus cachorros podían ser rojos o
atigrados, llamados Red Smuts.
La práctica de la pelea de perros comenzó a ser ilegal a partir de 1890, pero se continuaba con este deporte en los suburbios.
La
raza tuvo sus admiradores fuera del ring y uno de ellos era James Morrison, una
autoridad por aquel entonces de las razas Escocesas.
Exhibió
un Blue Paul que fue descrito como un perro de color azul, de pelo suave,
estructura fuerte, de aproximadamente 45 libras y 20 pulgadas de alto. Tenía
una cabeza y un hocico mucho más definido que muchos perros de pelea de
aquellos tiempos que eran del tipo Mastín. Su expresión era muy particular y a
veces hasta cómica. Morrison notó que esta expresión no se veía en ninguna
otra raza y era muy evidente en los perros de cruzas.