El trabajo de un juez se
puede resumir en tres palabras: buscar, encontrar, premiar. Esto parece
simple pero no lo es. ¿Cómo se llega al punto de ser capaz de buscar con éxito
y encontrar lo correcto? Parte de la
respuesta está en el entendimiento de la raza.
¿ Cuáles son los tres
pasos? El primer paso es obtener el
conocimiento de la raza. Segundo, desarrollar la imagen mental de la perfección
que es esencial para el juzgamiento. La habilidad de trasladar la imagen mental
al animal viviente es el último paso. Cuando se avanza con una raza nueva o se
amplia el conocimiento de alguna que se juzga con frecuencia la forma correcta
es comenzar a investigar los antecedentes de la raza. Esto ayuda a entender la
función de la raza. La estructura del perro debe estar totalmente relacionada
con su función. Por ejemplo, cada raza debe tener el pie correcto para permitir
su función en una amplia variedad de superficies o el pelo correcto para su
protección en los diferentes climas. El tamaño de las diferentes razas de caza
varía según la presa. Diferentes razas tienen diferentes necesidades con
respecto a la velocidad, agilidad y fuerza que comprometen sus miembros y su
aspecto general. Un perro de caza se
diferencia de un perro de guardia por su temperamento. Cada aspecto de la raza
debe ser estudiado antes que se puede establecer una imagen completa de la perfección en la mente.
También es necesario conocer las cruzas que se realizaron con otras razas
durante su desarrollo y entender la razón de estas cruzas.
La imagen de la
perfección debe estar firmemente establecida en la mente. ¿qué significa esta
frase? Simplemente que esa imagen debe estar basada en diversos elementos:
saber de perros, estudio de los estándares, historia, examinar con las manos,
función original de la raza y muchas otras cosas mas.
La apreciación del balance y simetría y el
conocimiento y entendimiento de la raza son esenciales para la formación de la imagen. La imagen es el punto de
partida para cualquier evaluación. A medida que pasa el tiempo se perfecciona
viendo a los “grandes de la raza”. Los grandes perros trascienden a través del
tiempo.
El juzgamiento es un programa de
entrenamiento. El entrenamiento nunca se completa y cuanto más tiempo se juzgue
mas son los conocimientos que se adquieren sobre la raza. No hay píldora que se
pueda tomar que instantáneamente de la habilidad para juzgar. Toma tiempo
adquirir y afianzar los conocimientos.
Se debe disponer de tiempo para aprender
diferentes cosas:
1)
Anatomía, primero general y luego específica de
la raza.
2)
Movimiento, nuevamente, primero el básico y luego
el específico de la raza.
3)
Problemas tanto actuales como del pasado en
particular de cada raza (nunca un juez debe premiar un perro que tenga un
problema que se sabe que existe en la raza)
Aprender las razas mas exóticas es mas
difícil y requiere de mas tiempo y dedicación. Comparando una raza nueva con
una que se entiende bien ayuda a
clarificar las similitudes y diferencias entre ambas.
Para saber exactamente el balance y
proporciones correctas de una raza requiere de un gran estudio para
entender como estos conceptos se aplican
a una raza específica y la habilidad de reconocer el balance correcto y
proporciones cuando se observa. Aquí se aplica una frase muy antigua que dice “
un ojo para un perro”.
Tener un ojo para los perros no es un
talento que nos dio Dios. Esta basado en el conocimiento y la experiencia y lo
mas importante es que se necesitan dos cosas: un sentido artístico innato y la
habilidad de trasladar la imagen mental de la perfección, el ideal hacia
el animal viviente. Si uno tiene un buen
ojo para el perro el juzgamiento será positivo, uno ve la totalidad mas que las
partes y se premia a aquel que demuestra la esencia de la raza y se perdona lo que es perdonable. Por el otro lado un juzgamiento negativo
invariablemente resulta cuando las partes son mas importantes que el todo. No
solo se pierde la calidad sino que se
premia la mediocridad.
Premiar debería ser fácil
pero no lo es. La habilidad para organizarse es muy importante. Cuando uno
encuentra al perro no lo debe perder dentro del grupo. La decisión y un
juzgamiento claro y organizado pueden ser fundamentales. La indecisión y un
procedimiento confuso pueden provocar la pérdida de concentración y negatividad
del juzgamiento.
Un buen juzgamiento es el
resultado de toda una vida de dedicación a los perros.